viernes, 16 de julio de 2010

LA DECISIÓN PARTE II




No tenía idea de qué tenía que decir o hacer para comprometerme con algo... y muy cómodamente comenté que no lo iba a hacer de forma económica... me desentendí del problema, vi la tele, novié un rato y me fui a acostar...

Por un momento me sentí orgullosa de haber dicho y hecho lo que acababa de hacer, era un triunfo en mi vida haber podido decir todo eso que "me hacía daño"... era haberle ganado a ese monstruo que tenía por madre y me regocijé de su dolor y su pena pensando que era ni más ni menos lo que merecía por haberme tratado como me trató…

Tardé en dormir un rato, pero lo logré… y eran las 3 o 4 de la mañana cuando mi mamá subió, prendió la luz y me miró dormir un rato hasta que se desesperó y me despertó… me dijo que no era posible que yo estuviera durmiendo tan tranquila mientras ella pasaba por ese trago tan amargo, por ese dolor tan incomprensible… me preguntó ¿Quién eres? ¿Quién eres?... ¿Dónde está mi hija?... Yo, tenía las palabras atoradas en quién sabe dónde… no podía responder pues súbitamente me di cuenta que no lo sabía… no entendí en ese momento la pregunta y la miré a los ojos mientras sentía que me alejaba diametralmente de ella… me sentí caer en un vacío, me sentí seca.

Me dijo que me levantara a esa hora, me bañara y me fuera a buscar trabajo… cosa que hice… salí a las 6:30am de la casa… y caminé hasta la terminal de autobuses hasta que vi la luz en la calle…

Había llovido pero estaba claro... caminé por la Av. Libertad... y llegué hasta el parque Juárez... entré a la Iglesia y escuché el final de la misa... hablaba sobre la soberbia, la paciencia y el perdón... me solté a llorar... no sabía qué hacer ni por dónde empezar...

Continuará…

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